Si usted tiene tiempo, viajar en tren es una de las experiencias más placenteras que pueden existir ya que permite disfrutar del paisaje a plenitud, conocer nuevas personas y explorar destinos diferentes.
Una canción infantil dice de manera sabia: “Viajar en tren, es lo mejor. Se tira el cordel y se para el tren”. Rima más, rima menos, la letra de esta melodía es sabia. Una de las mejores experiencias que pueden existir para un viajero es subir a bordo de un cómodo vagón y permitir que el maquinista lo lleve a descubrir destinos insospechados y fantásticos.
Lo mejor es que en la actualidad existen diversas alternativas para disfrutar de este servicio ‘sobre rieles’. Tanto en Norteamérica, como en Europa y Asia operan líneas férreas que cubren gran parte de sus territorios y de las que hacen parte tanto los famosos trenes de alta velocidad, tan populares en Japón por ejemplo, como otros más escénicos que viajan a 60 km/h y permiten disfrutar a sus anchas de los paisajes que cruzan.
Así como existen modalidades de velocidad también las hay en materia de servicios. Un viajero puede encontrar trenes de lujo con coches de doble cabina, aire acondicionado e incluso asistente personal para satisfacer el más mínimo deseo. Otros, más económicos, disponen de vagones tradicionales adecuados para operar como dormitorio y que pueden alojar desde una persona hasta una familia con niños. En esta alternativa se incluye el servicio de alimentación, el café o el té de la tarde y el periódico cada mañana.
La tercera opción son los trenes dispuestos con vagones que incluyen hasta 10 literas y que pueden tener o no servicio de baño. Estos son los más económicos y hay que prestar especial atención al seleccionarlos para no llevarse sorpresas desagradables en cuanto a los servicios.
Elegido el tren y el destino de su predilección, es hora de abordar su vagón y emprender un viaje que le garantizará una experiencia inolvidable. No olvide llevar con usted sus binoculares para apreciar aún mejor los detalles de los paisajes que observará, un juego de mesa para pasar aún mejor los momentos de ocio y un buen tema de conversación, ya que en los trenes los viajeros suelen charlar unos con otros para así hacer nuevos amigos.
Al momento de organizar su equipaje recuerde que lo mejor es llevar una mochila pequeña con usted en donde lleve uno o dos cambios de ropa, sus implementos de aseo, quizás un libro y ya. En esta alternativa de transporte se debe viajar lo más ligero posible. También lleve suficiente dinero en efectivo, ya que en los trenes no se dispone de cajeros automáticos.