Aventura en la selva

Amazonas.JPG

Árboles que se elevan hasta el infinito, las más variadas especies animales, comunidades indígenas que conservan arraigadas sus tradiciones y la compañía del río más caudaloso del mundo, son tan sólo algunos de los atractivos que la selva amazónica guarda para sus visitantes.

Un recorrido por la selva amazónica debe iniciarse por derecho en el Parque Nacional Natural Amacayacu, palabra que significa “tierra de las hamacas” en lengua quechua. Conforman su paisaje zonas de la cuenca sedimentaria del río Amazonas, pequeñas colinas al norte, lagos y riachuelos lentos o estancados que permiten el desarrollo de zonas con vegetación flotante y evidencias arqueológicas de asentamientos prehistóricos que revelan la existencia de complejos culturales desde el año 150 d. de C. hasta el 1190 d. de C.
Amazonas-arquitectura
Los ecosistemas que hacen parte del parque están conformados por una variedad de bosques (húmedos tropicales, inundables y otros de tierra firme), pantanos, ciénagas, madre viejas y sistemas fluviales.

Entre las especies arbóreas presentes en su territorio, que además son uno de los atractivos centrales para los visitantes por sus inmensas alturas que llegan a los 40 metros, se encuentran los cedros rojo y blanco; la codiciada caoba, también conocida con el nombre de aguano; el balso, que por su madera maleable y liviana es usado por los indígenas para fabricar máscaras; el huito, cuyo fruto produce un tinte negro; el lagarto caspi, con una superficie semejante a la piel de un cocodrilo y que se utiliza para fabricar canoas; y la ceiba, el gigante de la selva provisto con raíces tabloides que le permiten sostenerse sobre los suelos blandos.
canoa-amazonas
En la fauna del parque se destacan las aves con más de 468 especies registradas, entre las que se cuentan la gallineta de monte, seis variedades diferentes de guacamayas incluida la guacamayita mochilera, y alados de gran tamaño como mutunes, tentes y camungos. Todas ellas hacen parte de la dieta alimenticia de los indígenas que habitan la región.

Entre los mamíferos están el mítico manatí del Amazonas, los delfines de río, el tigre mariposo y el puma, y entre las doce especies de primates figuran los churucos, el leoncito y el bebeleche.

Para recorrer el parque se han diseñado senderos que conforman circuitos de interpretación, los cuales permiten al viajero observar la flora, la fauna y los paisajes de la zona.
casa-navegante-amazonas
El Circuito Parque Nacional Natural Amacayacu – Centro de Visitantes Yewaé está conformado por varios senderos. El primero es el Sendero Nainekamaw (Camino de la Selva) o de La Ceiba, el cual tiene una longitud de 800 metros y bordea el río Amazonas atravesando un antiguo cacaotal e ingresando luego en una zona de bosque secundario. Este sendero también se puede cruzar en canoa nativa si el nivel del agua lo permite.

En el Sendero Dosel de la Selva el visitante tiene acceso a una plataforma ubicada a 30 metros de altura sobre una inmensa ceiba con más de 300 años de vida, desde la cual es posible observar el río Amazonas, las copas de los árboles y diferentes especies de animales. Esta plataforma está conectada por medio de un puente colgante con otra, localizada en el árbol capinurí, desde la cual se pueden hacer descensos en rappel.

Otra visita interesante tiene lugar en la Comunidad San Martin de Amacayacu. Se accede a esta comunidad por el Sendero Nainekamaw desde el Centro de Visitantes Yewaé. Con un grado de dificultad medio y una longitud de 7,1 kilómetros, el recorrido transcurre por zonas de selva alta hasta llegar a la comunidad habitada por los indígenas Tikuna, quienes comparten con sus visitantes sus conocimientos sobre artesanía, cocina, cultivos y pesca.

El regreso al centro de visitantes se realiza en canoas o botes a motor, inicialmente navegando por el rio Amacayacu y luego por el Amazonas.
puente-Amazonas
Desde el Parque Nacional Natural Amacayacu se puede acceder a otros atractivos de la zona, como por ejemplo los Lagos de Tarapoto. Se trata de un recorrido que debe hacerse en bote y en el cual el viajero tiene la oportunidad de nadar y observar a los delfines rosados y grises. Aquí también se puede practicar la pesca deportiva.

Desde el centro de visitantes es posible acceder en bote a la Isla de los Micos, un santuario de flora y fauna ubicado frente al corregimiento de Santa Sofía y habitado por los micos de la especie Frayle, que pueden ser alimentados por los visitantes.

La aventura por la selva amazónica se inicia desde el viaje mismo, ya que es necesario llegar primero por vía aérea a Leticia y desde allí abordar los botes que conducen a los visitantes hacia el parque. Éste ofrece alojamiento bien sea en el centro de visitantes o en las malokas. Quienes lo prefieran pueden hospedarse en los hoteles que operan en Leticia o en el municipio de Puerto Nariño.
Amazonas
Además de los recorridos turísticos, el destino brinda la oportunidad única de degustar la gastronomía propia de la región, en la que se destacan las recetas a base de pescado: la gamitana a la plancha, las bolitas de pirarucú, el guiso de tortuga de río y el sábalo asado… todo acompañado con yuca y plátano.

Todo viajero que quiera disfrutar de los encantos de la selva debe tener en cuenta algunas recomendaciones especiales: Diez días antes de viajar hacia el Amazonas es necesario aplicarse la vacuna contra la fiebre amarilla y el tétano. También es indispensable llevar bloqueador solar, gorra, repelente, linterna, pilas y un botiquín de primeros auxilios con medicamentos desinfectantes. En cuanto al vestuario, el más recomendable es el confeccionado en algodón, pantalones largos, camisetas de manga larga, un impermeable y botas de caucho.

Compartir

¿Te imaginas viajar al lugar que siempre has soñado? ¡Es posible!

Artículos relacionados

CVU te acerca al viaje de tus sueños.