Volver

Maravíllate con la isla de Santa Catalina

2019-12-20

Recibe información
de destinos

A tan solo 20 minutos de vuelo en avioneta desde la capital del archipiélago de San Andrés, el viaje a Providencia y Santa Catalina es toda una aventura. Esta última y encantadora isla se encuentra ubicada en el corazón de un territorio de fantasía, destino para enamorados, aventureros y turistas, que buscan paz en medio de la naturaleza.  Descansar y relajarse en la playa es su mayor anhelo.

Un rasgo característico es la hospitalidad de su gente. Al poseer varios de ellos sus propias lanchas, prestan servicio de transporte desde  Santa Catalina hacia Providencia y viceversa. Son viajes llenos de emoción. Las costumbres insulares, el ser descomplicados y vivir en libertad, ayuda a fomentar el turismo. A los turistas les ofrecen motos, bicicletas o incluso carritos de golf de alquiler, para recorrerla en toda su extensión.

La infraestructura hotelera es elemental, algunas Posadas nativas con buena atención. La gastronomía se basa en productos de mar, pescado frito, mariscos y frutas tropicales. En Playa Manzanillo es una delicia la comida, parrillada marinera con salsa. Desde ese lugar idílico el paisaje es de cuento, un placer observar especies diferentes de peces, vegetación nativa y un mar azul turquesa domina el horizonte.

Para ir a la pequeña isla hay que llegar al sector central de Providencia y caminar un poco desde el poblado de Santa Isabel, cruzar un canal de aproximados 150 metros llamado Canal Aury y atravesar el Puente de los Enamorados, que según la leyenda, las parejas que lo hacen permanecerán enamoradas y felices toda la vida. Construido en madera, es una construcción pintoresca y rústica de vivos colores.

¿Qué hacer en la isla de Santa Catalina?

Una de las mayores atracciones al llegar, es sentir el ambiente tropical y caribeño, allí todo es naturaleza viva, ideal para sentirse en libertad. Santa Catalina recibió la declaratoria como Monumento Natural. Los senderos para caminar, paisajes para tomar fotografías, casas pintorescas de vivos colores hechas en madera, le imprimen un sello especial a la pequeña isla. Los paseos en lancha son la mejor forma de conocer sitios como la Cabeza de Morgan, atractivo típico en mar abierto, viajar a Cayo Cangrejo y por los alrededores.

La ausencia del complicado ambiente urbano de carros, motos, ruido y contaminación, hace que sea un paraíso de descanso y relajación. En bellas playas de vegetación exuberante, hay que tomar un cóctel o un exquisito jugo refrescante, en un bar apostado en la orilla del mar con música antillana, reggae y otros ritmos locales.

De buceo en Santa Catalina 

Bucear es quizá la mayor atracción en la isla. es experimentar una sensación de aventura, llamado submarinismo, de tipo superficial o snorkel, o de inmersión en aguas profundas donde se pueden observar barcos antiguos y galeones hundidos. Gracias al agua clara, se aprecian peces multicolores, rayas, barracudas, tortugas, tiburones, langostas y otras especies, también la rica flora, arrecifes de coral y mucho más.

A los escenarios para bucear se llega en bote o lancha, viaje de diez a veinte minutos de duración desde las escuelas de buceo. Lugares como Piedra de la Tortuga, Espiral, Cantil de Santa Catalina, Felipe’s Place, el Valle de las Esponjas o Nick Place, entre otros. Hay que practicar con guía profesional o instructor experto, que explica lo referente al uso de equipos y los mejores sitios entre ellos Plataforma de Sotavento al oeste.