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Dos paraísos tropicales: Islas Gili y Rangiroa

2019-11-07

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de destinos

Al pensar en un viaje de descanso la primera idea que surge es, ¿a dónde ir? En esa tarea se van varios días pues el mundo está lleno de sitios exóticos, esplendorosos y atractivos. Recorramos algunos de ellos. En primer lugar Islas Gili, archipiélago de las Islas Menores de la Sonda, Gili Air, Gili Trawangan y Gili Meno, localizadas en Indonesia, sobre la costa noroeste de Lombok.

En una naturaleza prodigiosa, los turistas satisfacen su gusto por compartir ese destino apacible, casi 15 kilómetros de extensión, exótico y remoto, donde pueden descansar observando bellos paisajes y atardeceres mágicos. Entre las actividades recreativas están las deportivas, se practica snorkel y buceo, en los hoteles se obtienen equipos o se pueden alquilar.

En Gili Air existe la más variada expresión de la vida submarina en especies de flora y fauna exuberante. En el área noreste es fácil observar el universo submarino, generosa profusión animales, especies de peces, camarones, pulpos, arrecifes de coral y flora variada.

Navegar durante veinte minutos en ferrys a través de las tres islas, es un plan excepcional. La breve distancia entre ellas permite pasear unos días para aprovechar el sol, la playa para relajarse y descansar. Los tours programados por entidades idóneas son útiles para sacar el máximo beneficio a la estadía, la posibilidad de explorar los mejores lugares para snorkel y para buceadores.

En la costa oeste del sector de Gili Memo, donde se encuentran corales y multitud de peces de diversos colores, ideales para interactuar con ellos. En ese paraíso de la costa este, el espectáculo lo hacen las tortugas nadando, tiburones, mantarayas. Otro plan es alquilar una bicicleta y recorrer las islas, forma eficiente de movilizarse por el territorio y conocerlo a lo largo de dos horas. Hay que hacer descansos y bajarse de la bicicleta para caminar un poco y tomar buenas fotos.

Rangiroa, naturaleza plena

El turismo en el mar polinesio es una de las actividades más atractivas para los viajeros. Bucear y practicar deportes acuáticos en la isla de Rangiroa, ubicada en el Archipiélago de Tuamotu de la Polinesia Francesa, es uno de los mejores destinos del mundo según los especialistas.

Su superficie de 139 kilómetros cuadrados y clima agradable con 27 grados promedio, es otro de los paraísos vírgenes que quedan en el mundo, engalanado de vegetación nativa, altas palmeras, agua clara, arrecifes de coral y hermosa flora y fauna marina. Se llega por vía aérea, desde el aeropuerto de Tahití en vuelo aproximado de dos horas.

El Atolón de Rangiroa

Para fortuna de los viajeros es la meca mundial para amantes del buceo, razón por la cual llegan hasta allá practicantes y profesionales tras la gran oportunidad de estar cerca de peces impactantes como tiburones martillo. Los buceadores expertos pasan el día entero buceando, duran buen tiempo bajo el agua e incluso, alcanzan a hacer tres inmersiones por jornada.

Otra razón para visitar este Atolón de Rangiroa es poder sentir el placer de bucear junto a delfines amables, que sin timidez se acercan para que los buceadores puedan acariciarlos y jugar con ellos. Su hábitat es el Paso de Tiputa, una de dos entradas del mar en la ruta hacia el interior del atolón, isla también reconocida por sus escenarios para el buceo.